Colección: Iniciación Científica
Editorial: Para Escudriñador@s
ISBN: 978-99974-811-7-7
Formato: 14 x 21 cm. 164 Págs.
1a Edición: España, 2014
Esta Edición: Bolivia, 2014


Precio:  105,00 Bs.


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¿Qué hubo antes del Big Bang?
Breve historia de la cosmología
Rafael Alemañ

Este libro contiene la historia de una de esas aventuras en las que unas pocas personas buscan respuestas a preguntas que la mayoría de sus semejantes ni se imaginan, como son las referentes al origen del universo y a si hubo un “antes” de ese origen. Nadie sabe muy bien cuáles pueden ser los descubrimientos que se logran cuando se va tras algo que nadie ha imaginado antes. Muchas veces, ni siquiera estamos seguros de las palabras que debemos emplear. Siempre se había dicho que en la “Gran Explosión” de donde todo surgió, el Big Bang, también nació el tiempo. Pero, ¿qué significa que el tiempo surgió con el Big Bang? Y si fue así, ¿tiene sentido preguntarse qué había antes? Como veremos en las páginas siguientes, ni siquiera los mejores expertos se ponen de acuerdo sobre estas cuestiones.
 
Hay muchos libros sobre cosmología, sin duda, pero este intentará distinguirse del resto al menos en un par de detalles. El primero es que no se encuentran tantos textos de divulgación que acometan la posibilidad de desbordar el modelo cosmológico actualmente mayoritario. Las discusiones al respecto son recientes y solo se recogen de manera fragmentaria en el inabarcable ciberocéano de la red. Por eso, puede ser difícil orientarse en este asunto para quienes no sean expertos o manejen bien los temas científicos. Por otra parte, y pensando precisamente en los que no son especialistas, aquí trataremos este fascinante desafío científico sin entrar en precisiones técnicas ni matemáticas, que no ayudan a una mejor comprensión de las explicaciones a este nivel sino más bien al contrario. Desde luego, quienes sientan curiosidad por saber algo más, harán bien en dirigirse a los textos especializados que, en papel o en formato digital, hay en abundancia.
 
Siempre que alguien aborda asuntos tan lejanos de la experiencia cotidiana como los misterios del átomo o del universo, no falta quien le reprocha que en el mundo hay demasiadas injusticias y amarguras para perder el tiempo con esos lujos intelectuales. La investigación científica debe ocuparse de temas interesantes para el bienestar humano, como el diseño de nuevos medicamentos o la fabricación de microcircuitos más veloces. No cabe duda que todos esos avances nos dan una calidad de vida que consideramos irrenunciable, pero hay al menos dos razones de peso para no limitarse únicamente a la ciencia aplicada. La primera y quizá más evidente es que tenemos ciencia aplicada gracias a que previamente alguien cultivó la ciencia básica. «No hay ciencias aplicadas, sino solo aplicaciones de la ciencia», le gustaba decir al gran químico y microbiólogo francés Louis Pasteur. Poca gente hubiese adivinado que los estudios de Einstein sobre la luz y los átomos a comienzos del siglo XX acabarían trayéndonos la energía nuclear, la cirugía láser o los GPS.
 
Por otro lado, la investigación de los grandes enigmas de la naturaleza no impide que los científicos adopten profundos compromisos  personales  contra  los  sufrimientos  que  padece  la humanidad. Einstein se opuso públicamente tanto al racismo de los nazis como a la posterior carrera de armamentos nucleares, y varias décadas después el gran físico ruso Andréi Sájarov recibió el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento por su defensa de la libertad y los derechos humanos en su país. Se puede luchar por mejorar la sociedad en que uno vive y a la vez desentrañar los secretos del universo. A nivel individual, los científicos se preocupan por los problemas del mundo tanto como puede hacerlo cualquier persona, ni más ni menos. No son distintos en eso de los poetas, los pintores o los escultores. La diferencia es que los científicos buscan la belleza en una obra de arte que no se inventan ellos porque está ahí delante de todos nosotros y se llama universo.

Sobre el autor(a)

Rafael Alemañ (Alicante, 1966) es licenciado en Bioquímica por la Universidad de Valencia y en Física fundamental por la UNED. Actualmente es investigador colaborador y doctorando en Ciencia y Tecnología de los Materiales en la Universidad de Elche, Alicante. Es autor de varios libros de divulgación científica, como Grandes metáforas de la física, Tras los secretos del universo, Relatividad para todos, Física para todos y Fronteras de la realidad.

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